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<title>Aladas Palabras Mágicas</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com</link>
<description>Aladas Palabras Mágicas</description>
<language>es-es</language>

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<title>Retornando a la blogósfera</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2006/03/19/retornando-a-la-blogosfera</link>
<description><![CDATA[ Otra vez en el mundo de la blogósfera. Retornando nuevamente. No me extenderé demasiado, apenas unas breves líneas para haceros saber que ya me encuentro aquí y también para <b>AGRADECER A TODOS</b> por tantos y tantos mensajes recibidos a lo largo de estos meses de ausencia, por tantas palabras cálidas de ánimo que habéis ido dejándome y que tan bien me han hecho en el corazón. Es curioso este mundo de la blogósfera y el de los comentarios y el de todas las personas que estamos detrás de un ordenador, que eso somos personas de carne y hueso con sentimientos. Y lo curioso es como repercuten las palabras de cada uno al leerlas. Yo las siento como una caricia para el alma y me hacen bien. Tengo presentes a todos y cada uno de vosotros que me habéis ido acompañando (y espero que lo sigáis haciendo a partir de hoy) en este camino de la vida.<br />
Para todos aquellos que preguntaron y/o se interesaron por mi situación quiero deciros que me encuentro bien, casi feliz si puedo utilizar esa palabra y que he conseguido un trabajo nuevo en el que me encuentro muy a gusto ya que estoy haciendo, precisamente, lo que me gusta: <b>ESCRIBIR</b>. A todos y todas, de todo corazón:<br />
<br />
<b>¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!!!!! </b><br />
<br />
por vuestras visitas y vuestra diaria compañía. Nos seguimos leyendo y compartiendo.]]></description>\n</item>

<item>
<title>Algunos poemas de Alejandra Pizarnik</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/09/12/algunos-poemas-de-alejandra-pizarnik</link>
<description><![CDATA[ Algunos meses atrás, he expuesto aquí mismo una mini biografía de una poetisa de nacionalidad argentina llamada <a href="http://www.lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/11/recordando_a_alejandra_pizarnik_mini_biografia" target="_blank"> "Alejandra Pizarnik". </a> Para aquellos que no han leído aquel post en su momento y estuvieran interesados en hacerlo ahora, no tenéis más que clickear en el link que dejo más arriba. Pero también, leyendo a algunos de vosotros que desconocíais de la existencia de esta gran autora y de su obra poética me percato de que me he olvidado por completo de dejar aquí algunos poemas suyos. Más vale tarde que nunca y como lo prometido es deuda aquí dejo algunos pocos como muestra. Espero que los disfrutéis.<br />
<br />
<img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/pizarnik1.jpg"/><br />
<br />
<br />
<b>De su libro "Las aventuras perdidas" (1958)</b><br />
<br />
<blockquote>Yo no se de pájaros,<br />
no conozco la historia del fuego.<br />
Pero creo que mi soledad debería tener alas.</blockquote><b><br />
<br />
De su libro "Los Trabajos y las Noches" (1965)</b><br />
<br />
<blockquote><b>POEMA</b><br />
<br />
Tú eliges el lugar de la herida<br />
en donde hablamos nuestro silencio.<br />
Tú haces de mi vida<br />
esta ceremonia demasiado pura.</blockquote><br />
<br />
<blockquote><b>SENTIDO DE SU AUSENCIA</b><br />
<br />
si yo me atrevo <br />
a mirar y a decir<br />
es por su sombra<br />
unida tan suave<br />
a mi nombre<br />
allá lejos<br />
en la lluvia<br />
en mi memoria<br />
por su rostro<br />
que ardiendo en mi poema<br />
dispersa hermosamente<br />
un perfume <br />
a amado rostro desaparecido</blockquote><br />
<br />
<blockquote><b>EN TU ANIVERSARIO</b><br />
<br />
Recibe este rostro mío, mudo, mendigo.<br />
Recibe este amor que te pido.<br />
Recibe lo que hay en mí que eres tú.</blockquote>]]></description>\n</item>

<item>
<title>A favor de la cultura</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/09/08/a-favor-de-la-cultura</link>
<description><![CDATA[ Estoy convencida de que la cultura significó, significa y significará progreso para los pueblos, crecimiento para los seres humanos y considero que todas las personas están en pleno derecho de tener libre acceso a ella a pesar de que haya quienes -desde cualquiera de las formas del siniestro poder- intenten manipular a las masas con el objetivo de mantener civilizaciones y poblaciones incultas e, inclusive, analfabetas en algunos países.<br />
Siempre he estado a favor de la cultura, siempre la he defendido y continuaré haciéndolo. Trataré de poner de cualquier modo mi granito de arena, por diminuto que sea, si eso contribuye a que cada días más y más personas puedan enriquecerse gracias a las bondades que toda expresión cultural nos brinda.<br />
En esto pensaba hoy cuando hice mi adhesión a <a href="http://www.culturalibre.org" target="_blank"> "Cultura libre". </a> Sólo son divagues, simples ilusiones o deseos para alcanzar un mundo mejor, un mundo habitado por mentes más abiertas y espíritus más plenos donde las vidas humanas puedan ser un poco más dignas. <br />
<br />
<blockquote><br />
<b>"La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura." <br />
                                                                                   José Martí      </b></blockquote>]]></description>\n</item>

<item>
<title>Paulo Coelho</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/09/04/paulo-coelho</link>
<description><![CDATA[ <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/paulo coelho.jpg"/><br />
<br />
De una entrevista publicada por <a href="http://www.el-mundo.es/encuentros/invitados/2001/02/234/" target="_blank"> "El Mundo" </a> correspondiente al 05/02/2001, cuando Coelho estaba a punto de presentar su novela <i>"El demonio y la Señorita Prym" </i> en Madrid, expongo aquí sólo algunas de las preguntas y respuestas que me han parecido, de verdad, muy interesantes para poder acercarnos y conocer mejor el modo de pensar de este entrañable escritor. Pequeñas delicias de las que se puede disfrutar.<br />
<br />
Porque es tan difícil ser bueno y tan fácil ser malo?<br />
<br />
<b>No es verdad. Lo que es difícil es tener la experiencia suficiente para elegir entre el bien y el mal.</b><br />
<br />
¿Se puede ser feliz sin creer en Dios?<br />
<br />
<b>Pienso que sí.</b><br />
<br />
¿Cómo puede uno sacudirse el odio que lleva dentro?<br />
<br />
<b>A través del perdón.</b><br />
<br />
¿Cree en que todos tenemos un compañero/a en la vida?<br />
<br />
<b>Sí.</b><br />
<br />
¿Es cierto que a usted le apasiona la alquimia y si es así ¿que es lo que más le gusta de ella?<br />
<br />
<b>Sí, es cierto. Lo que más me apasiona es la posibilidad de manifestar en el plan físico toda la conquista del plan espiritual.</b><br />
<br />
¿En qué sentido es implacable el Guerrero de la Luz con la traición y con el traidor? ¿En agresividad? ¿En indiferencia?<br />
<br />
<b>Un Guerrero de la Luz tiene que saber elegir a sus amigos. Y a sus enemigos.</b><br />
<br />
¿Cree posible un cambio sustancial en la humanidad, si se cambiasen las creencias existentes<br />
<br />
<b>El gran cambio está en el alma del hombre, y no la manera de cómo manifiesta sus creencias.</b><br />
<br />
¿Qué hay después de la muerte?<br />
<br />
<b>No pienses en eso. Piensa que vas a morir y tienes que vivir intensamente esta vida.</b><br />
<br />
¿Cuando escribe ¿Cuanto hay de corazón en su libro?<br />
<br />
<b>Escribo una vez cada dos años y mi libro tiene todo de mí: mi corazón, mis riñones, mis uñas y mi alma.</b><br />
<br />
Hay alguna forma de distinguir un poco las señales, esas de las que habla tanto en sus libros. A veces, no sé encontrar mi propia luz para seguir el camino. ¿Basta con la intuición?<br />
<br />
<b>La intuición es todo, las señales son un lenguaje que uno aprende equivocándose, y la única cosa importante es no tener miedo a errar mientras se aprende el lenguaje de las señales.</b><br />
<br />
¿Y en qué se fundamenta la valentía?<br />
<br />
<b>No en la ausencia de miedo, sino en la capacidad de seguir adelante a pesar del miedo.</b><br />
<br />
¿Qué es la magia? Cómo la puedo encontrar en mi vida?<br />
<br />
<b>Un puente entre el mundo visible y el invisible. Para encontrarla, mira delante de ti.</b><br />
<br />
¿Un libro de lectura obligatoria que no sea suyo?<br />
<br />
<b>Trópico de cáncer, de Henry Miller.</b><br />
<br />
¿Es más frecuente el bien o el mal?<br />
<br />
<b>Es más visible el mal, por los periódicos, se habla más de él. Pero es más frecuente el bien. Hay una cadena gigantesca de héroes silenciosos que mantienen este mundo de pie.<br />
 </b>]]></description>\n</item>

<item>
<title>El Regreso</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/08/27/el-regreso2</link>
<description><![CDATA[ Y sí, así es la vida… A veces se comporta con nosotros de un modo más que amable, otras veces nos hace padecer lo inesperado, lo inconcebible y sentimos que de amable, precisamente, no está teniendo casi nada. No podemos saber qué nos deparará, no podemos predecir ni siquiera el día de mañana, mucho menos podríamos intentar averiguar por qué nos ocurre todo aquello que nos está ocurriendo en la actualidad. ¿Nos lo merecemos? ¿No nos lo merecemos? La vida nos hace tambalear en algún momento determinado y sentimos que nos caemos en un pozo, que nos vamos hundiendo un poco más cada día sin darnos cuenta casi y entonces nos aislamos -porque el mundo se ha ido alejando de nosotros- para refugiarnos y regodearnos en nuestro dolor, en nuestras pequeñas penas cotidianas que se han ido formando como producto de una sumatoria de cosas hasta que, de repente, nos enteramos de que nos hemos hundido definitivamente en el abismo, en la tristeza, en la melancolía, en el descreimiento y descubrimos cómo nos quitó el oxígeno tanta soledad, tantas preguntas sin respuestas, tanta incertidumbre, tanta miseria humana y material ¡tanta miseria y tanta decepción!. Caos, desorden, descreimiento, penurias ya se han apoderado de nosotros de tal modo que se han hecho carne en nuestra propia carne. Depresión: una vez que nos hallamos en ese estado, sumergidos por completo en el agujero negro, emerger de nuevo a la superficie se convierte en la tarea más difícil del mundo, casi es una misión imposible excepto que algo nos movilice a buscar fuerzas, a sacarlas de donde sea, incluso de donde no las tenemos para poder dar un pasito hacia adelante o hacia arriba, un pasito como si fuéramos bebés recién nacidos. Alguien (no recuerdo quién) dijo que cuando una persona ha tocado fondo de allí en más el único camino posible es ir ascendiendo; no se quién fue, sólo espero que quien lo haya dicho estuviera en lo cierto.<br />
Por eso estoy aquí hoy nuevamente y persistiré en la escritura, en las letras que siempre me han ayudado tanto y que tantas satisfacciones me han dado a la largo de los años, por eso he asomado apenas la cabeza para ver si existe un rayito de luz, un diminuto candil que logre iluminar estas gigantescas y torturadoras sombras. <br />
<br />
Durante esta temporada alejada de todos y de todo en este mundo, han llegado hasta mí algunos de los libros de Paulo Coelho que he tenido el inmenso placer de releer. Se que Coelho es un autor polémico: hay personas que al leerle se quedan fascinadas, hay otras personas que le detestan profundamente, hay personas que le consideran místico y aburrido, hay personas que consideran que sus libros son apenas vulgares libros de esos de autoayuda que no sirven para nada a la hora de llevarlo a la práctica. Yo no lo se. Sólo puedo hablar por mí, por lo que el efecto de la lectura de Coelho produjo en mí, nada más. No se de otros (aunque, por supuesto, estaré encantada de leer vuestros comentarios al respecto), sólo se que –personalmente- no lo considero un escritor del tipo de los que apenas si saben inventar historias de esas baratas de “autoayuda” de las cuales, por otra parte, está lleno el mercado y son tan poco aplicables a la vida real que casi me darían ganas de tirar esa clase de libros a la hoguera pero, bueno, no quiero excederme hablando de esto ya que, seguramente, habrá personas que consideran a ese tipo de escritos literatura, que los consideran útiles. Y si algo es útil en la vida para algunos, ¡bienvenido sea para ellos!  En mi caso particular, no funciona así y por eso digo que con Coelho he sentido algo bien diferente, completamente diferente para ser exactos. Coelho me parece un escritor mágico, mucho más que un escritor me atrevería a decir, un alquimista de los mensajes que, implícitamente, nos quiere transmitir y supongo que el secreto estará, quizás, en alcanzar a descifrarlo. Coelho ha logrado abrirme la cabeza de tal modo como  ningún otro escritor había llegado a hacer todavía. Con Coelho encontré el descubrimiento de “un saber de lo que ya sabía aunque no supiera que esa sabiduría estaba en mi interior”. Coelho penetró mi corazón y me despertó.<br />
<br />
<blockquote>"A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar, decía él. Percibirnos que el instante mágico de aquel día pasó, y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte.<br />
Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos. Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz. Ese niño que fuimos un día continúa presente. Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo. . Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar. Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida".<br />
<br />
— "El Otro es aquel que me enseñaron a ser, pero que no soy yo. El Otro cree que la obligación del hombre es pasar la vida entera pensando en cómo reunir dinero para no morir de hambre al llegar a viejo. Tanto piensa, y tanto planifica, que sólo descubre que está vivo cuando sus días en la tierra están a punto de terminar. Pero entonces ya es demasiado tarde.<br />
— Y tú ¿quién eres?<br />
— Yo soy lo que es cualquiera de nosotros, si escucha su corazón. Una persona que se deslumbra ante el misterio de la vida, que está abierta a los milagros, que siente alegría y entusiasmo por lo que hace. Sólo que el Otro, temiendo desilusionarse, no me dejaba actuar.<br />
— Existen derrotas. Pero nadie está a salvo de ellas. Por eso, es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotado sin siquiera saber por qué se está luchando.Cuando descubrí eso, decidí ser lo que realmente siempre deseé. El Otro se quedó allí, en mi habitación, mirándome, pero no lo dejé entrar nunca más, aunque algunas veces intentó asustarme, alertándome de los riesgos de no pensar en el futuro.<br />
»Desde el momento en que expulsé al Otro de mi vida, la energía divina obró sus milagros. El universo siempre nos ayuda a luchar por nuestros sueños, por locos que parezcan. Porque son nuestros sueños, y sólo nosotros sabemos cuánto nos cuesta soñarlos".<br />
<br />
Extractos de "A orillas del Río Piedra me senté y lloré", Paulo Coelho.</blockquote>]]></description>\n</item>

<item>
<title>Limpieza profunda de las cavernas</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/05/10/limpieza-profunda-de-las-cavernas</link>
<description><![CDATA[ <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/mariposas.gif"/><br />
<br />
<br />
Las cavernas del corazón requieren limpieza profunda con urgencia. No tengo fuerzas. Muchas veces me he preguntado el motivo por el cual algunas personas vamos acumulando objetos diversos: papeles, regalos, tarjetas escritas, fotografías, flores disecadas en los libros, envases vacíos, envoltorios de chocolate, cartas, libros, ropa, polvo, objetos, polvo, objetos, polvo, polvo, polvo. De todo. Sin saber por qué uno los va acumulando día tras día, año tras año, los va guardando. Hace un tiempo largo que ese asunto viene rondando mi cerebro, pero en este último tiempo el pensamiento acude, cada vez, con más frecuencia. No tengo fuerzas, me digo, no tengo el ánimo necesario. Sin embargo, se que ahora se hace imprescindible. No se cuántos días me demandará la tarea ya que son demasiados los objetos apilados, demasiado es el tiempo que llevan aquí. Seguramente, los días serán muchos pero eso no importa. Y no dejo de repetirme que no tengo fuerzas. El desgano es grande. Se que voy a comenzar a hurgar rincón por rincón, cajón por cajón, estante por estante, todo, todo, todo. No quedará sitio sin revisión y será un enorme esfuerzo. Se que encontraré todo cubierto de tierra. Capas gruesas de tierra y carbón. Se que encontraré objetos que ni siquiera recuerdo dónde están pero sí que están y me los toparé, inesperadamente, en cualquier parte. Se que me costará muchísimo llevar a cabo la interminable y tediosa tarea pero se también que es el único camino posible para hallar la liberación. Deshacerme de todo lo que no me sirve para nada, lo que nunca sirvió. Deshacerme de lo que un día creí que tenía cierto valor mientras la vida se ocupó de demostrarme lo contrario. Romper todo lo que se pueda romper, cortarlo en mil pedazos y tirarlo al tarro de la basura sin siquiera detenerme a observarlo dos veces. Despojarme para siempre de todo aquello que nunca fue auténtico. Y todo aquello que no se pueda romper o hacer añicos se lo obsequiaré a los cuervos para que se lo devoren y lo despedacen. No quiero guardar más cosas inútiles, negativas, falsas. Todo se lo llevarán los cuervos, todo, todo, todo. Ojalá le arranquen los ojos y las vísceras de la mentira. Haré limpieza en cada hueco, en cada hendidura, en cada caja negra, en cada partícula que sea perjudicial. Se que quedarán muy pocas cosas para atesorar, muy poco para preservar. Pero, no importa: lo que prevalezca será lo positivo, lo bueno,  sólo lo verdadero. A cada uno de esos objetos los cuidaré, los limpiaré, les sacaré lustre, les pondré una rosa cada mañana, los amaré, los miraré con ternura infinita. Echaré desinfectante para exterminar cualquier rastro de olor a ratas que haya quedado filtrado y después rociaré cada habitación con perfume ambiental. Abriré todas las ventanas y permitiré que ingrese la luz del sol. Purificaré el aire. Purificaré el corazón. Podré volver a respirar en libertad, llenaré mis pulmones de oxígeno, llenaré cada caverna con la autenticidad que, únicamente, poseen las almas a las que amamos y que nos aman. Las sobras de los sinsabores que las trituren las bestias, que les extirpen los entrañas. Tal vez exista algún alma errante de caridad que tenga piedad por ellos y les de sepultura. No será mi alma esa, no seré yo, no. Que la carroña sea arrastrada por las garras hambrientas y ojalá se la lleven al mismísimo infierno, tan lejos que jamás pueda regresar. En el futuro, sólo me alimentaré y beberé de la luminosidad del amor, de la calidez de las flores, del aura del sol, de la energía de las piedras.. Si un día tengo frío me abrigarán las mariposas multicolores y nunca más los perversos moscardones. No permitiré que se acerquen. Desplegaré mis alas blancas y estarán tan limpias y livianas como dos plumas aterciopeladas en seda.<br />
<br />
]]></description>\n</item>

<item>
<title>El que espera desespera</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/05/02/el-que-espera-desespera</link>
<description><![CDATA[ Según algunas de las definiciones proporcionadas por el <a href="http://www.rae.es" target="_blank"> Diccionario de la RAE</a><br />
<br />
<b>Esperanza</b><br />
<br />
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. <br />
2. f. Mat. Valor medio de una variable aleatoria o de una distribución de probabilidad. <br />
<br />
<b>Ilusión</b><br />
<br />
2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.<br />
<br />
<b>Ansiedad</b><br />
<br />
1. f. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.<br />
<br />
Me siento tan nerviosa, a la espera de la realización de un proyecto, que para mitigar el nerviosismo, me he ido a consultarlo y he tomado los significados de estas palabras que me han parecido los más acertados para defenir mi estado de ánimo actual.<br />
<br />
<img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/lamujerazul.bmp"/><br />
<br />
<b>"La Mujer Azul", Pintura de Pilar París.</b><br />
<br />
Creo que podría decirse que me encuentro muy esperanzada, ilusionada y ansiosa en estos últimos días. <br />
Si desmenuzo lo escrito por la Real Academia Española, puedo deciros que estoy <i>presintiendo</i> como posible lo que tanto anhelo. La firme esperanza en este proyecto que cambiaría por completo el rumbo de mi vida y que, con seguridad, será especialmente atractivo. Claro que, a su vez, parece ser que es una variable media o una distribución de probabilidad. Esto último ya me exaspera aún más los nervios puesto que, al mismo tiempo, minuto a minuto, día tras día, siento esta bendita ansiedad de la espera. El estado de ansiedad, inquietud, agitación, zozobra del ánimo.<br />
<br />
Sin embargo, <b>mi voz interior </b>me dice: <b>"Todo va a salir bien. Todo va a salir bien. Esta vez, todo TIENE que salir bien". </b><br />
<br />
¿Será cuestión de repetirlo una y otra vez?]]></description>\n</item>

<item>
<title>Instantáneas 2</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/05/01/instantaneas-2</link>
<description><![CDATA[ <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/palabras.jpg"/><br />
<br />
<b><i>"Dile que los suspiros del mar<br />
Humedecen las únicas palabras<br />
Por las que vale vivir".<br />
<br />
Alejandra Pizarnik</i></b><br />
<br />
1.<br />
Cómo se duele la tarde<br />
maltratada por el poder del cansancio.<br />
<br />
2.<br />
Se acerca la deshora infinita<br />
donde las máscaras se vestirán de risa.<br />
Si es que pueden.<br />
<br />
3.<br />
Lúgubre la voz del hastío<br />
cuando ya nada más terrible puede suceder<br />
cuando ya nada sucederá.<br />
<br />
4.<br />
He de maquillar el rostro<br />
para no revelar el alma.<br />
<br />
5.<br />
No comprendías que estabas poniéndole<br />
punto final al más bello poema.<br />
O tal vez querías terminarlo.<br />
<br />
6.<br />
Te veré y no.<br />
De lejos y distante.<br />
Ahora ya siempre será así.<br />
<br />
7.<br />
Seguramente, todavía no has llorado<br />
por la lluvia que vendrá.<br />
<br />
8.<br />
Imáginame siempre colocada<br />
de este lado de la fotografía.<br />
Que nunca me veas de otro modo.<br />
<br />
9.<br />
Habrá fuerza, valor, coraje.<br />
No se dónde están<br />
pero he de hallarlos.<br />
<br />
10.<br />
Imagino tus ojos de hoy cuando descubran<br />
que el viento se ha vuelto sordo.<br />
<br />
11.<br />
Y no habrá mal tiempo.<br />
Simplemente, porque no hay tiempo<br />
de ningún color.<br />
<br />
12.<br />
Y has de decir tu voz<br />
antes de que parta el exilio.<br />
<br />
13.<br />
La lejana muchedumbre<br />
será el suave decorado<br />
del adiós que elegiste.<br />
<br />
14.<br />
Que los súbditos se ocupen<br />
de alabar a los reyes.<br />
Yo sólo soy invitada.<br />
<br />
15.<br />
La confianza como un pétalo<br />
de margaritas desgajadas<br />
es el tiempo de tu elección.<br />
<br />
16.<br />
Tu decisión no es mia.<br />
Sólo cumplo tu última voluntad.<br />
<br />
17.<br />
¿Espero? ¿Qué espero?<br />
La palabra. Una mano. La mirada.<br />
Siempre lo que hay.<br />
<br />
18.<br />
Que no deshagas esta noche<br />
el poema que ha llevado años construir.<br />
<br />
19.<br />
Es tarde y tengo miedo.<br />
De ir. De no ir.<br />
De tu mirada de siempre.<br />
De ese no querer darse.<br />
<br />
20.<br />
Otra vez el silencio<br />
con rostro y forma.<br />
La voz que siempre me hablará.<br />
<br />
21. <br />
La sabiduría es juego de símbolos.<br />
Descifrarlos es de ignorantes.<br />
<br />
22.<br />
La sorpresa será la tormenta<br />
que agigante la hondura de tu voz.<br />
<br />
23.<br />
Jugaré el juego que aprendí.<br />
No es bueno enseñar.<br />
<br />
24.<br />
Ahora puedo prescindir<br />
de lo imprescindible.<br />
Aunque no pueda. Fingiré.<br />
<br />
25.<br />
Los maestros son puñales<br />
que uno lleva insertados en el corazón.<br />
<br />
26.<br />
Los dioses peligran de no ser adorados.<br />
Los plebeyes pueden crecer.<br />
Los primeros quedan a oscuras.<br />
Los segundos encenderán su luz.<br />
<br />
27.<br />
Estuve para servirte.<br />
Ahora estoy para no estar.<br />
<br />
28.<br />
Una sola mirada que me des<br />
y la noche se vestirá de azul.<br />
<br />
29.<br />
Acostumbrada ya he aprendido.<br />
Todo.<br />
Ahora es mi turno.<br />
<br />
30.<br />
Jaque a los reyes.<br />
Ellos pidieron a gritos<br />
la victoria de los vencidos.<br />
<br />
31.<br />
Es hora y no quiero.<br />
Pero es hora y he de callar<br />
todo lo que te estaré diciendo.<br />
<br />
32.<br />
Se que me llevará el demonio<br />
y no habrá piedad por mí.<br />
Quiero tu mirada una vez más.<br />
<br />
33.<br />
Faros. Encandilan.<br />
La tarde se vuelve abismo.<br />
<br />
34.<br />
El número que no aprendiste<br />
es la ecuación final que nos condena.<br />
<br />
35.<br />
Esta noche será la última <br />
y no puedes comprenderlo.<br />
Todavía no tienes edad suficiente.<br />
<br />
36.<br />
Ir. Quedarse.<br />
Brillaré de todos modos.<br />
<br />
37.<br />
Se que me quemarán<br />
las palabras del destierro.<br />
Igual me apronto.<br />
<br />
38.<br />
Tarde la hora.<br />
Noche definitiva.<br />
Para callar<br />
lo que jamás dijimos.<br />
<br />
39.<br />
La fría tarde es un trago<br />
no tan simple de digerir.<br />
<br />
30/08/2002]]></description>\n</item>

<item>
<title>El Hospital</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/26/el-hospital</link>
<description><![CDATA[ Tendidos en la cama, leves, apenas kilos de muchacha rubia. Mujer casi sin rastros ya de los cabellos que se esparcen en la almohada, sin rastros de la piel mustia que se difumina lentamente.<br />
Mujer sin rostro, ahora, en los espejos inexistentes.<br /><br />Al fin eran el tiempo y ella, sólo ellos, amantes infelices.<br />
Los miembros de su cuerpo resultaban demasiado pesados para mantenerlos fuera del reposo. <br />
La mirada triste que no se detenía en ningunos ojos, en ningún gesto, en nadie, en nada. <br />
Sólo esperaba, esperaba, esperaba... Sólo eso. La larga espera.<br />
No había ningún objeto cálido en la habitación, sólo la cama, la mujer, una mesa de noche y una silla. <br />
Y en la cama de al lado, su compañera de habitación tendida allí en las mismas condiciones o, peores aún, que las de ella. Cristina, la muchacha morena que la cuidaba día y noche -bella y esbelta como un junco - era el único exponente de salud al qué aferrarse en este cuarto.<br />
Ajena, pergamino en la cara sin semblante, los ojos vacíos, secos ya. Había llovido un océano en los surcos de la arena desgarrada de sus pupilas.<br />
Tendida y transparente, los apagados ojos que se evaden. Testigo de lo insufrible, su mirada desciende por el frágil cuerpo hacia los impulsos de las gotas densas y amarronadas que llegan al conducto adosado a sus fosas nasales. Sigue descendiendo con la mirada hacia su brazo, hacia su abdomen despedazado, perforado, observando tubos y conductos. Los conductos que la conducirán, supuestamente, a la vida. <br />
Ya no quiere mirar. Gira la cabeza hacia atrás con dificultad, con avidez, hasta que llega a alcanzar con la mirada el frasco de agua de colonia erguido firmemente sobre la mesa de noche. Al menos durante un segundo, la boca se distiende casi en tenue sonrisa, los ojos se<br />
entrecierran intentando captar el aroma que la nariz no puede: el aroma a perfume de este mundo. <br />
Por un momento, el planeta cobra vida. Fuente repentina de ánimo en aquel desierto solar. Los rayos de sol y el brillo de la luna son percibidos, pocas veces, gracias a la filtración indiscreta del hueco efímero que se cuela por el alto ventanal.<br />
Pero el tiempo no es demasiado benévolo. La realidad tampoco. Sabe que debe dirigir su mirada hacia arriba. Esa es toda la tarea que deben ejercer ahora los ojos: controlar el goteo del suero que cae por la guía que llega al brazo izquierdo. Una gota, dos gotas, tres y así hasta el infinito durante toda la noche. <br />
No perder el control, esa es la única realidad. <br />
Si aquel líquido acuoso dejara de gotear hay que avisar urgente a la enfermera. O si goteara más lento de lo esperado. También controlar el goteo paralelo de la línea que conduce los antibióticos. Su vida pendiente por completo, en aquel momento, de un goteo infame. <br />
Parpadeo tras parpadeo continuo. Se cansa y cierra los ojos. Cuencas secas.<br />
Párpados inamovibles.<br />
La miel se transforma en hielo arrebatado.<br />
Pequeña mujer de otro universo, qué fea suena esta música. Las alegres notas que le bailaron la última noche, con las piernas ágiles y abiertas, se pierden ahora ya para siempre entre las paredes del frío hospital. El adiós a un mundo que ha dejado de ser para siempre. Como si todo hubiera sido premonitorio: la despedida.<br />
Lo que resta de vida se divide en dos: el antes y el después, si es que lo hay. <br />
De eso no hay dudas. Tan silenciosa y tan esquiva hasta en la última pesadilla, vuela su sombra. Mira el gesto aburrido, el abatimiento por todo. Ya nada será como antes. Nunca. Ahora debe renacer a esta nueva vida que la realidad le impone. Una realidad más doméstica, más serena, más cuidadosa, sin danzas estrafalarias en el tiempo.<br />
<br />
<br />
Entonces, ahora sí, de pie, regresa a buscar la sonrisa, pues se sabe próxima a todo dolor físico, y se encuentra tras los cristales del ventanal de la cama 37. Sus ojos observan la escena lentamente, pero esta vez, del lado de afuera. <br />
El trozo de sol que se filtra, su compañera de habitación en la cama que había sido suya con la misma mueca de dolor en el rostro. Con el dolor en el cuerpo entero. El calor en la calle es abrasador y ni siquiera permite la existencia del viento que mueve las hojas de los árboles. Como si la muerte estuviera a punto de avasallar la vida, devorándola. Del mismo modo, el verano sofocante avasalla la atmósfera.<br />
Apenas la divisa, Cristina que se ha mudado ahora a la que fuera su cama, la número 37, sale de la habitación al pasillo y se besan, se<br />
abrazan, hablan, se sonríen.<br />
Ingresan a la habitación con la certeza de que, aquella mujer tendida en el lecho de reposo, llorará con ambas. Le pide a Cristina que la acompañe a la balanza, que la ayude a pesarse. La mujer desde su lecho apenas si alcanza a abrir los ojos y las lágrimas se deslizan por su mejilla.<br />
La observa desde lejos un segundo, pero, la realidad de la balanza y Cristina ayudándola a pesarse la traen de regreso a este nuevo mundo.<br />
Apenas kilos de mujer rubia sonriendo. Enterrando para siempre a la <br />
mujer de las danzas inconclusas en las huidas del tiempo macabro.<br />
Apenas kilos de mujer rubia sonriendo. Triste, amarga, dulce, asustada, serena. <br />
Renace. Vuela su sombra. <br />
<br />
27-02-2001]]></description>\n</item>

<item>
<title>Me encantaría conocer vuestras respuestas</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/21/me-encantaria-conocer-vuestras-respuestas</link>
<description><![CDATA[ Eso mismo: tal como dice el título me encantaría <i> jugar</i> un poco y conocer vuestras respuestas a algunas preguntas que propondré a continuación.<br />
El día lunes por la mañana, el destino me ha puesto en situación de tener que responder a estas mismas preguntas de las que estoy hablando ahora aquí. Tuve que responderlas al estilo <i>ping-pong </i>y con rapidez. ¡Esto quiere decir que no vale meditar la respuesta! Las respuestas deben ser espontáneas e inmediatas, lo primero que os surja de vuestras cabezas <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/sonrisa.gif"/><br />
Ya veréis que, a simple vista, son preguntas sencillísimas. Sólo a simple vista, claro.  <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/sonrisa.gif"/><br />
Y esta vez sí voy a responder luego a todos y cada uno de vuestros comentarios. Agradezco de antemano la participación de todas y todos en esta ocurrencia mía.<br />
<br />
Aquí van las 4 preguntas a saber:<br />
<br />
<br />
<blockquote>1) ¿Qué libro ha leído últimamente o qué libro está leyendo en la actualidad? ¿Por qué eligió ese libro o ese autor?<br />
<br />
2) ¿Cuál ha sido la última película que ha visto en cine? Hágame una <b><u>breve</u></b> síntesis del argumento.<br />
<br />
3) ¿Podría enumerar 3 cualidades suyas y 3 defectos?<br />
<br />
4) ¿Cuál considera que ha sido su mayor éxito y cuál su mayor fracaso?<br />
(aquí se refiere a éxito o fracaso en el plano profesional y no en lo personal).</blockquote><br />
<br />
Aguardo respuestas ansiosamente. <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/sonrisa.gif"/>]]></description>\n</item>

<item>
<title>Koan / Zen Japonés</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/20/koan-zen-japones</link>
<description><![CDATA[ <br />
<img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/narbo.jpg"/><a /><br />
<br />
Un aporte de mi amigo <b>Narbo </b>desde Barcelona, España.<br />
 <br />
<br />
<blockquote>Las puertas del cielo sólo se abren ante preguntas que no tienen respuesta. Si alguien llama y al ser interpelado responde: "Soy yo" Se quedará afuera para siempre. O por lo menos, hasta que comprenda el significado "Tú".<br />
 <br />
El hombre suele regirse por la razón en detrimento a la intuición, y esa es la razón principal por la que la raza no ha evolucionado prácticamente nada desde los tiempos de los griegos o romanos. Evolucionó la tecnología, no el pensamiento, y menos el espíritu.<br />
 <br />
De todos es conocido el sonido que producen dos manos al chocar ente sí. Pero... ¿Cuál sería el sonido producido por una sola mano?<br />
 <br />
Este es uno de los más famosos "Koan" del Zen japonés, y podréis devanaros los sesos y el alma buscando la respuesta, que no la hallaréis. Nunca jamás, desde luego, en la razón o en la lógica. <br />
Está diseñado para anular el sistema analítico y estimular el intuitivo o global.<br />
 <br />
<b><i>La vida es intuición.</i><br />
 <br />
Narbo. </b><br />
<br />
"La única certeza que tengo<br />
es que no tengo certeza de nada".</blockquote><br />
<br />
Algo como para detenerse a meditar unos instantes mientras escuchamos alguna música tranquila de fondo ¿verdad? <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/sonrisa.gif"/>]]></description>\n</item>

<item>
<title>Instantáneas 1</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/16/instantaneas-1</link>
<description><![CDATA[ <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/palabras.jpg"/><br />
<br />
<br />
<br />
<b><i>"Ahora<br />
es el fuego sometido<br />
Ahora<br />
es la carne<br />
la hoja<br />
la piedra<br />
perdidos en la fuente del tormento<br />
como el navegante en el horror de la civilización".<br />
Alejandra Pizarnik</i></b><br />
<br />
<br />
1.<br />
Con esta leve inclinación<br />
de la página en blanco<br />
romper la forma, otra memoria.<br />
 <br />
2.<br />
No me toca la lluvia.<br />
Me diluye.<br />
 <br />
3.<br />
Esta noche pasada<br />
he muerto de la Gran Muerte.<br />
No hallaron el cadáver<br />
de mis ojos, cataratas desatadas.<br />
Nadie ha visto.<br />
 <br />
4.<br />
Volver al cuerpo del silencio<br />
y no salirse nunca<br />
o no haberse salido,<br />
mejor dicho.<br />
Ya está hecho.<br />
 <br />
5.<br />
Dibujo palabras que no son<br />
para aquello que se ha ido.<br />
Escribo la sombra<br />
de lo que me persigue.<br />
 <br />
6.<br />
Juzgan las palabras y los actos.<br />
Convierten el corazón en cenizas.<br />
 <br />
7.<br />
Me atrevo a la inocencia<br />
de la culpa que no existe.<br />
Me juzgan.<br />
 <br />
8.<br />
¿Cómo puede reír el hombre<br />
cuando la noche ya no es noche?<br />
 <br />
9.<br />
Regresar a mí<br />
y no salirme nunca<br />
para entrar, para salir,<br />
al abandono.<br />
 <br />
10.<br />
Límites. Zonas protegidas.<br />
Cuidados para no perder de vista.<br />
 <br />
11.<br />
Otra vez mi corazón del tamaño de tu palma.<br />
Y lo empujaste al precipicio.<br />
 <br />
12.<br />
Otra muerte de lo asido.<br />
La última.<br />
<br />
13.<br />
Ya no hay nada.<br />
Sólo lluvia y mi memoria.<br />
Yo no quiero.<br />
 <br />
14.<br />
Distancia. Irme de mí<br />
y de este reflejo que me consume.<br />
 <br />
15.<br />
Si la muerte pudiera incorporarse<br />
no me envidiaría nada.<br />
 <br />
16.<br />
Se rompió el centro del universo<br />
y todavía hablan.<br />
 <br />
17.<br />
Me nutrí de lo impalpable<br />
creyendo que sería eterno.<br />
Lo será, de todos modos.<br />
 <br />
18.<br />
Nunca más mi corazón al aire libre<br />
él debe vivir enjaulado<br />
como el pájaro entre rejas.<br />
 <br />
19.<br />
El abismo es inocente<br />
pero dicen que la culpa es mía.<br />
Gritan. Yo no llego al calendario.<br />
 <br />
20.<br />
Maldito tiempo. Bendita voz<br />
y el espejo me la niega.<br />
 <br />
21.<br />
Soy. No soy. Poco importa.<br />
Nada importa ya<br />
si tu voz me desprecia.<br />
 <br />
22.<br />
La mirada no miente.<br />
Y en cada mirada hay un sol.<br />
Siempre la llevaré tatuada.<br />
 <br />
23.<br />
Esos ojos abiertos. Siempre.<br />
Allí veía mi mirada.<br />
Ya no volveré a verme.<br />
 <br />
24.<br />
No me hablen. No puedo decir.<br />
Sólo me duelo mientras te duelo.<br />
 <br />
25.<br />
Dos inocencias.<br />
La fiebre las ve culpables.<br />
 <br />
26.<br />
Comprender. Cortar. Irse.<br />
Si me quedo me asesinan.<br />
Si me voy ya no soy.<br />
 <br />
27.<br />
Me mataron sin darse cuenta.<br />
En la precariedad del ahogo cotidiano.<br />
Sin embargo, no hay victoria.<br />
 <br />
28.<br />
Atrapé todos los símbolos.<br />
Fue mi delito.<br />
Descifré y me condenaron.<br />
 <br />
29.<br />
Primera vez y última.<br />
Despreciaron la mejor toma.<br />
 <br />
30.<br />
Elegir el nacimiento<br />
es tarea ajena.<br />
Sólo intentan responsabilizarnos.<br />
 <br />
31.<br />
Si no me protejo<br />
me vuelven a morir<br />
y ya no resisto tanta muerte.<br />
Estoy ardida.<br />
 <br />
32.<br />
Tanto abismo inmerecido.<br />
No puedo con él.<br />
Me consume.<br />
 <br />
33.<br />
Tengo su perfil ante mis ojos.<br />
Está inmóvil.<br />
Agitaría el cuadro con todas mis fuerzas<br />
pero mis lágrimas no alcanzan.<br />
 <br />
34.<br />
En la cresta lleva el poder<br />
infunde esa pérfida seguridad<br />
de la que carece.<br />
 <br />
35.<br />
Mil palabras dije<br />
ahora voto por el silencio<br />
escuadra del refugio.<br />
 <br />
36.<br />
Breves instantáneas.<br />
La noche insiste <br />
No le importa<br />
O sí.<br />
Cuando lo poco es mucho.<br />
 <br />
37.<br />
En la palabra está el alma<br />
pero el oído es ciego.<br />
 <br />
38.<br />
Derramar todo en tu hueco<br />
para que lo dejaras deshabitado en un balcón.<br />
 <br />
39.<br />
Pensar lo que se siente.<br />
Extraña forma.<br />
Sentir.<br />
No hay pensamiento.<br />
 <br />
40.<br />
Condenada.<br />
A gritos busco.<br />
Siempre donde no me dan.<br />
 <br />
41.<br />
Dan para que no vea.<br />
Veo y me arrancan los ojos.<br />
 <br />
42.<br />
Resistir el aquí.<br />
Nada sucede<br />
y, sin embargo, todo tiembla.<br />
 <br />
43.<br />
No más palabras bulliciosas.<br />
Quiero hablar del silencio.<br />
 <br />
44.<br />
Resquicios.<br />
El terror es fuerte.<br />
El lazo lo vence.<br />
 <br />
45.<br />
Pasado desconocido.<br />
El presente lo padece.<br />
 <br />
46.<br />
Entregarse a lo estéril.<br />
Mendigar el tiempo perdido.<br />
 <br />
47.<br />
En la colina, lo supremo.<br />
En la tierra, la pavura.<br />
 <br />
48.<br />
Caemos al mismo pozo.<br />
Sólo que en extremos espejados.<br />
 <br />
49.<br />
La última noche de la primera<br />
y ya no me alcanza el aire.<br />
 <br />
50.<br />
Y si no ha de ser lo que es<br />
de todos modos,<br />
será hasta el final.<br />
 <br />
51.<br />
Cuando se intenta huir<br />
es cuando uno se encadena.<br />
 <br />
52.<br />
Conocí la felicidad absoluta<br />
mientras compartía <br />
el despliegue de las rosas.<br />
 <br />
53.<br />
Definir de una vez<br />
que el vacío que nos habita<br />
es el todo inseparable.<br />
 <br />
54.<br />
¡Cariño! Nadie lo dijo tan sentido<br />
Nunca.<br />
Ni la lluvia lo borraría.<br />
Cada letra es música.<br />
Siempre.<br />
<br />
55.<br />
La que escribe no soy yo.<br />
Es la lágrima<br />
Que me está sufriendo.<br />
 <br />
<br />
28/08/02]]></description>\n</item>

<item>
<title>Dolor Nocturno / Dolor Nocturn</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/14/dolor-nocturno-dolor-nocturn</link>
<description><![CDATA[ <b><i>“explicar con palabras de este mundo<br />
                que partió de mí un barco llevándome”<br />
                           Alejandra Pizarnik</i></b><br />
<br />
<br />
La cima de la noche se obstina<br />
en sumergirse en una cerrada marea<br />
y en el corazón deshilachado<br />
lo alto de la tierra oprimida<br />
hunde sus cálidas memorias<br />
en este hercúleo sentimiento circular<br />
donde tu nombre está grabado. <br />
<br />
Dolor nocturno. Dolor de cada instante.<br />
Es observar como se aleja un barco<br />
desde la helada costa en la retina<br />
mientras se clavan en las vísceras<br />
los puñales de tu ausencia<br />
y continuar de pie deshabitada.<br />
<br />
Mantenerse inerte, despojada<br />
hasta naufragar en el sollozo<br />
para ahogarse en el silencio cotidiano<br />
padeciendo la distancia en madrugada<br />
y la asfixia por tanta impotencia acumulada<br />
devorándose las entrañas.<br />
<br />
Ni la piel se salva <br />
de este suplicio animal<br />
de vaciar el cuenco de la noche<br />
al amanecer cruel.<br />
<br />
29-07-2004<br />
<br />
<br />
<blockquote><b>Versión traducida al català del original en español "Dolor Nocturno".<br />
Traducción realizada gracias a la gentileza de mi amigo Narbo, desde Barcelona, España el 17-01-2005.</b></blockquote><br />
<br />
<br />
<b><u>DOLOR NOCTURN</u></b><br />
<br />
<b><i>“explicar amb paraules d’ aquest mon<br />
 que partí de mi un vaixell portant-me”<br />
Alejandra Pizarnik</i></b>			       			       <br />
<br />
La cimal de la nit s’obstina<br />
en submergir-se en una tancada marea<br />
i en el cor esfilagarsat<br />
l’alt de la terra oprimida<br />
enfonsa ses càlides memòries<br />
en aquest herculi sentiment circular<br />
on el teu nom esta gravat. <br />
 <br />
Dolor nocturn. Dolor de cada instant.<br />
Es observar com s'allunya un vaixell<br />
des de la gelada costa en la retina<br />
mentre es claven en las vísceres<br />
els punyals de la teva absència<br />
i continuar de peu deshabitada.<br />
 <br />
Mantindre inerta, desposseïda<br />
fins naufragar en el plor<br />
per a ofegar-se en el silenci quotidià<br />
patint la distancia en la matinada<br />
i la asfixia por tanta impotència acumulada<br />
devorant-se las entranyes.<br />
 <br />
Ni la pell es salva <br />
de aquest suplici animal<br />
de buidar el bol de la nit<br />
al clarejar cruel.]]></description>\n</item>

<item>
<title>Recordando a Alejandra Pizarnik (mini biografía)</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/11/recordando-a-alejandra-pizarnik-mini-biografia</link>
<description><![CDATA[ <img src="http://lamagiaescrita.bitacoras.com/img/pizarnik.jpg"/><br />
<br />
<br />
<b>Alejandra Pizarnik</b> nació el 29 de abril de 1936 en Buenos Aires, Argentina en una familia de inmigrantes de europa oriental.<br />
<br />
Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y pintura con Juan Battle Planas.<br />
Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista "Cuadernos" y algunas editoriales francesas.  Publicó poemas y críticas en varios diarios. Tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. <br />
<br />
Después de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes, <b>"Los trabajos y las noches"</b> (1965), <b>"Extracción de la piedra de la locura"</b> (1968) y <b>"El infierno musical"</b> (1971), así como su trabajo en prosa <b>"La condesa sangrienta"</b> (1967). Ya había publicado con anterioridad <b>"La última inocencia"</b> (1956), <b>"Las aventuras perdidas"</b> (1958) y <b>"Árbol de Diana"</b> (1962). También ha escrito artículos dedicados a la obra de Julio Cortázar, Silvina Ocampo, André Bretón y Antonin Artaud.<br />
<br />
Alejandra Pizarnik murió el 25 de septiembre de 1972, a los treinta y seis años de una sobredosis intencional de seconal, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada.  <br />
<br />
Es una de las poetas más importantes de Argentina. Realizó su obra siendo una de las voces más representativas de la generación del '60. Trabajó en su poesía la tradición romántica y simbolista. <br />
Su poesía, lírica, que roza el surrealismo fue una de las que más ha marcado a las posteriores generaciones poéticas de cantidad de mujeres que trabajaron inspirándose en su material. <br />
<br />
A sus trabajos se le han sumado, póstumamente, "Textos de Sombra y Últimos Poemas" (1982) que reúne textos publicados en revistas desde 1963 y poemas inéditos del final de su vida.]]></description>\n</item>

<item>
<title>¿Y por qué esa imperiosa necesidad de escribir?</title>
<link>http://lamagiaescrita.bitacoras.com/archivos/2005/04/07/y-por-que-esa-imperiosa-necesidad-de-escribir</link>
<description><![CDATA[ <i>"Toda la noche hago la noche. Toda la noche escribo.<br />
Palabra por palabra yo escribo la noche".<br />
                Alejandra Pizarnik</i><br />
<br />
<br />
Las opiniones pueden ser muy diversas y, de hecho lo son, pero todos los que nos dedicamos a escribir confluimos en un mismo punto: la búsqueda esencial, el encuentro y la comunión en la palabra.<br /><br />En el libro <i>"El día de Angelo", de Frei Betto</i>, al comienzo, una extraña visitante se le aparece al protagonista en la amarga prisión, y le dice, ante la inquietud del prisionero por su imperiosa necesidad de escribir en parte para no enloquecer : "Deja que tu vocación literaria estalle en el impulso vital que corre por tus venas. No tengas la pretensión de escribir mejor que otros. Bástete la certeza de que nadie puede escribir igual a ti. El estilo es el rostro del autor, y no hay dos iguales. Escribe con la piel, no con la cabeza. Entrégate a tu obra como a una pasión,  aunque ella te consuma y se convierta en tu condena de muerte". "Como el amor, la creación artística es semejanza divina. No permitas que sometan al Dios que te habita. Crea".<br />
<br />
Que nada ni nadie nos anule esa necesidad que nos habita y que pueda germinar ese extraño aguijón que nos empuja. ]]></description>\n</item>
</channel>
</rss>