Domingo, 19 de marzo de 2006 | Por: Sandra | Categoria: Acerca de Mí | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Otra vez en el mundo de la blogósfera. Retornando nuevamente. No me extenderé demasiado, apenas unas breves líneas para haceros saber que ya me encuentro aquí y también para AGRADECER A TODOS por tantos y tantos mensajes recibidos a lo largo de estos meses de ausencia, por tantas palabras cálidas de ánimo que habéis ido dejándome y que tan bien me han hecho en el corazón. Es curioso este mundo de la blogósfera y el de los comentarios y el de todas las personas que estamos detrás de un ordenador, que eso somos personas de carne y hueso con sentimientos. Y lo curioso es como repercuten las palabras de cada uno al leerlas. Yo las siento como una caricia para el alma y me hacen bien. Tengo presentes a todos y cada uno de vosotros que me habéis ido acompañando (y espero que lo sigáis haciendo a partir de hoy) en este camino de la vida.
Para todos aquellos que preguntaron y/o se interesaron por mi situación quiero deciros que me encuentro bien, casi feliz si puedo utilizar esa palabra y que he conseguido un trabajo nuevo en el que me encuentro muy a gusto ya que estoy haciendo, precisamente, lo que me gusta: ESCRIBIR. A todos y todas, de todo corazón:
¡¡¡¡¡GRACIAS!!!!!!!!!
por vuestras visitas y vuestra diaria compañía. Nos seguimos leyendo y compartiendo.
Lunes, 12 de septiembre de 2005 | Por: Sandra | Categoria: De tu mano, Alejandra Pizarnik | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Algunos meses atrás, he expuesto aquí mismo una mini biografía de una poetisa de nacionalidad argentina llamada
"Alejandra Pizarnik". Para aquellos que no han leído aquel post en su momento y estuvieran interesados en hacerlo ahora, no tenéis más que clickear en el link que dejo más arriba. Pero también, leyendo a algunos de vosotros que desconocíais de la existencia de esta gran autora y de su obra poética me percato de que me he olvidado por completo de dejar aquí algunos poemas suyos. Más vale tarde que nunca y como lo prometido es deuda aquí dejo algunos pocos como muestra. Espero que los disfrutéis.
De su libro "Las aventuras perdidas" (1958)
Yo no se de pájaros,
no conozco la historia del fuego.
Pero creo que mi soledad debería tener alas.
De su libro "Los Trabajos y las Noches" (1965)
POEMA
Tú eliges el lugar de la herida
en donde hablamos nuestro silencio.
Tú haces de mi vida
esta ceremonia demasiado pura.
SENTIDO DE SU AUSENCIA
si yo me atrevo
a mirar y a decir
es por su sombra
unida tan suave
a mi nombre
allá lejos
en la lluvia
en mi memoria
por su rostro
que ardiendo en mi poema
dispersa hermosamente
un perfume
a amado rostro desaparecido
EN TU ANIVERSARIO
Recibe este rostro mío, mudo, mendigo.
Recibe este amor que te pido.
Recibe lo que hay en mí que eres tú.
Jueves, 08 de septiembre de 2005 | Por: Sandra | Categoria: General | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Estoy convencida de que la cultura significó, significa y significará progreso para los pueblos, crecimiento para los seres humanos y considero que todas las personas están en pleno derecho de tener libre acceso a ella a pesar de que haya quienes -desde cualquiera de las formas del siniestro poder- intenten manipular a las masas con el objetivo de mantener civilizaciones y poblaciones incultas e, inclusive, analfabetas en algunos países.
Siempre he estado a favor de la cultura, siempre la he defendido y continuaré haciéndolo. Trataré de poner de cualquier modo mi granito de arena, por diminuto que sea, si eso contribuye a que cada días más y más personas puedan enriquecerse gracias a las bondades que toda expresión cultural nos brinda.
En esto pensaba hoy cuando hice mi adhesión a
"Cultura libre". Sólo son divagues, simples ilusiones o deseos para alcanzar un mundo mejor, un mundo habitado por mentes más abiertas y espíritus más plenos donde las vidas humanas puedan ser un poco más dignas.
"La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura."
José Martí
Domingo, 04 de septiembre de 2005 | Por: Sandra | Categoria: General | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
De una entrevista publicada por
"El Mundo" correspondiente al 05/02/2001, cuando Coelho estaba a punto de presentar su novela
"El demonio y la Señorita Prym" en Madrid, expongo aquí sólo algunas de las preguntas y respuestas que me han parecido, de verdad, muy interesantes para poder acercarnos y conocer mejor el modo de pensar de este entrañable escritor. Pequeñas delicias de las que se puede disfrutar.
Porque es tan difícil ser bueno y tan fácil ser malo?
No es verdad. Lo que es difícil es tener la experiencia suficiente para elegir entre el bien y el mal.
¿Se puede ser feliz sin creer en Dios?
Pienso que sí.
¿Cómo puede uno sacudirse el odio que lleva dentro?
A través del perdón.
¿Cree en que todos tenemos un compañero/a en la vida?
Sí.
¿Es cierto que a usted le apasiona la alquimia y si es así ¿que es lo que más le gusta de ella?
Sí, es cierto. Lo que más me apasiona es la posibilidad de manifestar en el plan físico toda la conquista del plan espiritual.
¿En qué sentido es implacable el Guerrero de la Luz con la traición y con el traidor? ¿En agresividad? ¿En indiferencia?
Un Guerrero de la Luz tiene que saber elegir a sus amigos. Y a sus enemigos.
¿Cree posible un cambio sustancial en la humanidad, si se cambiasen las creencias existentes
El gran cambio está en el alma del hombre, y no la manera de cómo manifiesta sus creencias.
¿Qué hay después de la muerte?
No pienses en eso. Piensa que vas a morir y tienes que vivir intensamente esta vida.
¿Cuando escribe ¿Cuanto hay de corazón en su libro?
Escribo una vez cada dos años y mi libro tiene todo de mí: mi corazón, mis riñones, mis uñas y mi alma.
Hay alguna forma de distinguir un poco las señales, esas de las que habla tanto en sus libros. A veces, no sé encontrar mi propia luz para seguir el camino. ¿Basta con la intuición?
La intuición es todo, las señales son un lenguaje que uno aprende equivocándose, y la única cosa importante es no tener miedo a errar mientras se aprende el lenguaje de las señales.
¿Y en qué se fundamenta la valentía?
No en la ausencia de miedo, sino en la capacidad de seguir adelante a pesar del miedo.
¿Qué es la magia? Cómo la puedo encontrar en mi vida?
Un puente entre el mundo visible y el invisible. Para encontrarla, mira delante de ti.
¿Un libro de lectura obligatoria que no sea suyo?
Trópico de cáncer, de Henry Miller.
¿Es más frecuente el bien o el mal?
Es más visible el mal, por los periódicos, se habla más de él. Pero es más frecuente el bien. Hay una cadena gigantesca de héroes silenciosos que mantienen este mundo de pie.
Sábado, 27 de agosto de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Y sí, así es la vida… A veces se comporta con nosotros de un modo más que amable, otras veces nos hace padecer lo inesperado, lo inconcebible y sentimos que de amable, precisamente, no está teniendo casi nada. No podemos saber qué nos deparará, no podemos predecir ni siquiera el día de mañana, mucho menos podríamos intentar averiguar por qué nos ocurre todo aquello que nos está ocurriendo en la actualidad. ¿Nos lo merecemos? ¿No nos lo merecemos? La vida nos hace tambalear en algún momento determinado y sentimos que nos caemos en un pozo, que nos vamos hundiendo un poco más cada día sin darnos cuenta casi y entonces nos aislamos -porque el mundo se ha ido alejando de nosotros- para refugiarnos y regodearnos en nuestro dolor, en nuestras pequeñas penas cotidianas que se han ido formando como producto de una sumatoria de cosas hasta que, de repente, nos enteramos de que nos hemos hundido definitivamente en el abismo, en la tristeza, en la melancolía, en el descreimiento y descubrimos cómo nos quitó el oxígeno tanta soledad, tantas preguntas sin respuestas, tanta incertidumbre, tanta miseria humana y material ¡tanta miseria y tanta decepción!. Caos, desorden, descreimiento, penurias ya se han apoderado de nosotros de tal modo que se han hecho carne en nuestra propia carne. Depresión: una vez que nos hallamos en ese estado, sumergidos por completo en el agujero negro, emerger de nuevo a la superficie se convierte en la tarea más difícil del mundo, casi es una misión imposible excepto que algo nos movilice a buscar fuerzas, a sacarlas de donde sea, incluso de donde no las tenemos para poder dar un pasito hacia adelante o hacia arriba, un pasito como si fuéramos bebés recién nacidos. Alguien (no recuerdo quién) dijo que cuando una persona ha tocado fondo de allí en más el único camino posible es ir ascendiendo; no se quién fue, sólo espero que quien lo haya dicho estuviera en lo cierto.
Por eso estoy aquí hoy nuevamente y persistiré en la escritura, en las letras que siempre me han ayudado tanto y que tantas satisfacciones me han dado a la largo de los años, por eso he asomado apenas la cabeza para ver si existe un rayito de luz, un diminuto candil que logre iluminar estas gigantescas y torturadoras sombras.
Durante esta temporada alejada de todos y de todo en este mundo, han llegado hasta mí algunos de los libros de Paulo Coelho que he tenido el inmenso placer de releer. Se que Coelho es un autor polémico: hay personas que al leerle se quedan fascinadas, hay otras personas que le detestan profundamente, hay personas que le consideran místico y aburrido, hay personas que consideran que sus libros son apenas vulgares libros de esos de autoayuda que no sirven para nada a la hora de llevarlo a la práctica. Yo no lo se. Sólo puedo hablar por mí, por lo que el efecto de la lectura de Coelho produjo en mí, nada más. No se de otros (aunque, por supuesto, estaré encantada de leer vuestros comentarios al respecto), sólo se que –personalmente- no lo considero un escritor del tipo de los que apenas si saben inventar historias de esas baratas de “autoayuda” de las cuales, por otra parte, está lleno el mercado y son tan poco aplicables a la vida real que casi me darían ganas de tirar esa clase de libros a la hoguera pero, bueno, no quiero excederme hablando de esto ya que, seguramente, habrá personas que consideran a ese tipo de escritos literatura, que los consideran útiles. Y si algo es útil en la vida para algunos, ¡bienvenido sea para ellos! En mi caso particular, no funciona así y por eso digo que con Coelho he sentido algo bien diferente, completamente diferente para ser exactos. Coelho me parece un escritor mágico, mucho más que un escritor me atrevería a decir, un alquimista de los mensajes que, implícitamente, nos quiere transmitir y supongo que el secreto estará, quizás, en alcanzar a descifrarlo. Coelho ha logrado abrirme la cabeza de tal modo como ningún otro escritor había llegado a hacer todavía. Con Coelho encontré el descubrimiento de “un saber de lo que ya sabía aunque no supiera que esa sabiduría estaba en mi interior”. Coelho penetró mi corazón y me despertó.
"A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar, decía él. Percibirnos que el instante mágico de aquel día pasó, y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su magia y su arte.
Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nosotros. Ese niño entiende de momentos mágicos. Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz. Ese niño que fuimos un día continúa presente. Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiasmo de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo. . Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar. Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida".
— "El Otro es aquel que me enseñaron a ser, pero que no soy yo. El Otro cree que la obligación del hombre es pasar la vida entera pensando en cómo reunir dinero para no morir de hambre al llegar a viejo. Tanto piensa, y tanto planifica, que sólo descubre que está vivo cuando sus días en la tierra están a punto de terminar. Pero entonces ya es demasiado tarde.
— Y tú ¿quién eres?
— Yo soy lo que es cualquiera de nosotros, si escucha su corazón. Una persona que se deslumbra ante el misterio de la vida, que está abierta a los milagros, que siente alegría y entusiasmo por lo que hace. Sólo que el Otro, temiendo desilusionarse, no me dejaba actuar.
— Existen derrotas. Pero nadie está a salvo de ellas. Por eso, es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotado sin siquiera saber por qué se está luchando.Cuando descubrí eso, decidí ser lo que realmente siempre deseé. El Otro se quedó allí, en mi habitación, mirándome, pero no lo dejé entrar nunca más, aunque algunas veces intentó asustarme, alertándome de los riesgos de no pensar en el futuro.
»Desde el momento en que expulsé al Otro de mi vida, la energía divina obró sus milagros. El universo siempre nos ayuda a luchar por nuestros sueños, por locos que parezcan. Porque son nuestros sueños, y sólo nosotros sabemos cuánto nos cuesta soñarlos".
Extractos de "A orillas del Río Piedra me senté y lloré", Paulo Coelho.
Martes, 10 de mayo de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Las cavernas del corazón requieren limpieza profunda con urgencia. No tengo fuerzas. Muchas veces me he preguntado el motivo por el cual algunas personas vamos acumulando objetos diversos: papeles, regalos, tarjetas escritas, fotografías, flores disecadas en los libros, envases vacíos, envoltorios de chocolate, cartas, libros, ropa, polvo, objetos, polvo, objetos, polvo, polvo, polvo. De todo. Sin saber por qué uno los va acumulando día tras día, año tras año, los va guardando. Hace un tiempo largo que ese asunto viene rondando mi cerebro, pero en este último tiempo el pensamiento acude, cada vez, con más frecuencia. No tengo fuerzas, me digo, no tengo el ánimo necesario. Sin embargo, se que ahora se hace imprescindible. No se cuántos días me demandará la tarea ya que son demasiados los objetos apilados, demasiado es el tiempo que llevan aquí. Seguramente, los días serán muchos pero eso no importa. Y no dejo de repetirme que no tengo fuerzas. El desgano es grande. Se que voy a comenzar a hurgar rincón por rincón, cajón por cajón, estante por estante, todo, todo, todo. No quedará sitio sin revisión y será un enorme esfuerzo. Se que encontraré todo cubierto de tierra. Capas gruesas de tierra y carbón. Se que encontraré objetos que ni siquiera recuerdo dónde están pero sí que están y me los toparé, inesperadamente, en cualquier parte. Se que me costará muchísimo llevar a cabo la interminable y tediosa tarea pero se también que es el único camino posible para hallar la liberación. Deshacerme de todo lo que no me sirve para nada, lo que nunca sirvió. Deshacerme de lo que un día creí que tenía cierto valor mientras la vida se ocupó de demostrarme lo contrario. Romper todo lo que se pueda romper, cortarlo en mil pedazos y tirarlo al tarro de la basura sin siquiera detenerme a observarlo dos veces. Despojarme para siempre de todo aquello que nunca fue auténtico. Y todo aquello que no se pueda romper o hacer añicos se lo obsequiaré a los cuervos para que se lo devoren y lo despedacen. No quiero guardar más cosas inútiles, negativas, falsas. Todo se lo llevarán los cuervos, todo, todo, todo. Ojalá le arranquen los ojos y las vísceras de la mentira. Haré limpieza en cada hueco, en cada hendidura, en cada caja negra, en cada partícula que sea perjudicial. Se que quedarán muy pocas cosas para atesorar, muy poco para preservar. Pero, no importa: lo que prevalezca será lo positivo, lo bueno, sólo lo verdadero. A cada uno de esos objetos los cuidaré, los limpiaré, les sacaré lustre, les pondré una rosa cada mañana, los amaré, los miraré con ternura infinita. Echaré desinfectante para exterminar cualquier rastro de olor a ratas que haya quedado filtrado y después rociaré cada habitación con perfume ambiental. Abriré todas las ventanas y permitiré que ingrese la luz del sol. Purificaré el aire. Purificaré el corazón. Podré volver a respirar en libertad, llenaré mis pulmones de oxígeno, llenaré cada caverna con la autenticidad que, únicamente, poseen las almas a las que amamos y que nos aman. Las sobras de los sinsabores que las trituren las bestias, que les extirpen los entrañas. Tal vez exista algún alma errante de caridad que tenga piedad por ellos y les de sepultura. No será mi alma esa, no seré yo, no. Que la carroña sea arrastrada por las garras hambrientas y ojalá se la lleven al mismísimo infierno, tan lejos que jamás pueda regresar. En el futuro, sólo me alimentaré y beberé de la luminosidad del amor, de la calidez de las flores, del aura del sol, de la energía de las piedras.. Si un día tengo frío me abrigarán las mariposas multicolores y nunca más los perversos moscardones. No permitiré que se acerquen. Desplegaré mis alas blancas y estarán tan limpias y livianas como dos plumas aterciopeladas en seda.
Lunes, 02 de mayo de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Según algunas de las definiciones proporcionadas por el
Diccionario de la RAE
Esperanza
1. f. Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos.
2. f. Mat. Valor medio de una variable aleatoria o de una distribución de probabilidad.
Ilusión
2. f. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.
Ansiedad
1. f. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.
Me siento tan nerviosa, a la espera de la realización de un proyecto, que para mitigar el nerviosismo, me he ido a consultarlo y he tomado los significados de estas palabras que me han parecido los más acertados para defenir mi estado de ánimo actual.
"La Mujer Azul", Pintura de Pilar París.
Creo que podría decirse que me encuentro muy esperanzada, ilusionada y ansiosa en estos últimos días.
Si desmenuzo lo escrito por la Real Academia Española, puedo deciros que estoy
presintiendo como posible lo que tanto anhelo. La firme esperanza en este proyecto que cambiaría por completo el rumbo de mi vida y que, con seguridad, será especialmente atractivo. Claro que, a su vez, parece ser que es una variable media o una distribución de probabilidad. Esto último ya me exaspera aún más los nervios puesto que, al mismo tiempo, minuto a minuto, día tras día, siento esta bendita ansiedad de la espera. El estado de ansiedad, inquietud, agitación, zozobra del ánimo.
Sin embargo,
mi voz interior me dice:
"Todo va a salir bien. Todo va a salir bien. Esta vez, todo TIENE que salir bien".
¿Será cuestión de repetirlo una y otra vez?
Martes, 26 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Tendidos en la cama, leves, apenas kilos de muchacha rubia. Mujer casi sin rastros ya de los cabellos que se esparcen en la almohada, sin rastros de la piel mustia que se difumina lentamente.
Mujer sin rostro, ahora, en los espejos inexistentes.
Leer completo “El Hospital”
Jueves, 21 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: La Caja de Pandora | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Eso mismo: tal como dice el título me encantaría
jugar un poco y conocer vuestras respuestas a algunas preguntas que propondré a continuación.
El día lunes por la mañana, el destino me ha puesto en situación de tener que responder a estas mismas preguntas de las que estoy hablando ahora aquí. Tuve que responderlas al estilo
ping-pong y con rapidez. ¡Esto quiere decir que no vale meditar la respuesta! Las respuestas deben ser espontáneas e inmediatas, lo primero que os surja de vuestras cabezas

Ya veréis que, a simple vista, son preguntas sencillísimas. Sólo a simple vista, claro.

Y esta vez sí voy a responder luego a todos y cada uno de vuestros comentarios. Agradezco de antemano la participación de todas y todos en esta ocurrencia mía.
Aquí van las 4 preguntas a saber:
1) ¿Qué libro ha leído últimamente o qué libro está leyendo en la actualidad? ¿Por qué eligió ese libro o ese autor?
2) ¿Cuál ha sido la última película que ha visto en cine? Hágame una breve síntesis del argumento.
3) ¿Podría enumerar 3 cualidades suyas y 3 defectos?
4) ¿Cuál considera que ha sido su mayor éxito y cuál su mayor fracaso?
(aquí se refiere a éxito o fracaso en el plano profesional y no en lo personal).
Aguardo respuestas ansiosamente.
Jueves, 14 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: De tu mano, Alejandra Pizarnik | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
“explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome”
Alejandra Pizarnik
La cima de la noche se obstina
en sumergirse en una cerrada marea
y en el corazón deshilachado
lo alto de la tierra oprimida
hunde sus cálidas memorias
en este hercúleo sentimiento circular
donde tu nombre está grabado.
Dolor nocturno. Dolor de cada instante.
Es observar como se aleja un barco
desde la helada costa en la retina
mientras se clavan en las vísceras
los puñales de tu ausencia
y continuar de pie deshabitada.
Mantenerse inerte, despojada
hasta naufragar en el sollozo
para ahogarse en el silencio cotidiano
padeciendo la distancia en madrugada
y la asfixia por tanta impotencia acumulada
devorándose las entrañas.
Ni la piel se salva
de este suplicio animal
de vaciar el cuenco de la noche
al amanecer cruel.
29-07-2004
Versión traducida al català del original en español "Dolor Nocturno".
Traducción realizada gracias a la gentileza de mi amigo Narbo, desde Barcelona, España el 17-01-2005.
DOLOR NOCTURN
“explicar amb paraules d’ aquest mon
que partí de mi un vaixell portant-me”
Alejandra Pizarnik
La cimal de la nit s’obstina
en submergir-se en una tancada marea
i en el cor esfilagarsat
l’alt de la terra oprimida
enfonsa ses càlides memòries
en aquest herculi sentiment circular
on el teu nom esta gravat.
Dolor nocturn. Dolor de cada instant.
Es observar com s'allunya un vaixell
des de la gelada costa en la retina
mentre es claven en las vísceres
els punyals de la teva absència
i continuar de peu deshabitada.
Mantindre inerta, desposseïda
fins naufragar en el plor
per a ofegar-se en el silenci quotidià
patint la distancia en la matinada
i la asfixia por tanta impotència acumulada
devorant-se las entranyes.
Ni la pell es salva
de aquest suplici animal
de buidar el bol de la nit
al clarejar cruel.
Lunes, 11 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: De tu mano, Alejandra Pizarnik | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Alejandra Pizarnik nació el 29 de abril de 1936 en Buenos Aires, Argentina en una familia de inmigrantes de europa oriental.
Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y pintura con Juan Battle Planas.
Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista "Cuadernos" y algunas editoriales francesas. Publicó poemas y críticas en varios diarios. Tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona.
Después de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes,
"Los trabajos y las noches" (1965),
"Extracción de la piedra de la locura" (1968) y
"El infierno musical" (1971), así como su trabajo en prosa
"La condesa sangrienta" (1967). Ya había publicado con anterioridad
"La última inocencia" (1956),
"Las aventuras perdidas" (1958) y
"Árbol de Diana" (1962). También ha escrito artículos dedicados a la obra de Julio Cortázar, Silvina Ocampo, André Bretón y Antonin Artaud.
Alejandra Pizarnik murió el 25 de septiembre de 1972, a los treinta y seis años de una sobredosis intencional de seconal, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica psiquiátrica donde estaba internada.
Es una de las poetas más importantes de Argentina. Realizó su obra siendo una de las voces más representativas de la generación del '60. Trabajó en su poesía la tradición romántica y simbolista.
Su poesía, lírica, que roza el surrealismo fue una de las que más ha marcado a las posteriores generaciones poéticas de cantidad de mujeres que trabajaron inspirándose en su material.
A sus trabajos se le han sumado, póstumamente, "Textos de Sombra y Últimos Poemas" (1982) que reúne textos publicados en revistas desde 1963 y poemas inéditos del final de su vida.
Jueves, 07 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: La Escritura | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
"Toda la noche hago la noche. Toda la noche escribo.
Palabra por palabra yo escribo la noche".
Alejandra Pizarnik
Las opiniones pueden ser muy diversas y, de hecho lo son, pero todos los que nos dedicamos a escribir confluimos en un mismo punto: la búsqueda esencial, el encuentro y la comunión en la palabra.
Leer completo “¿Y por qué esa imperiosa necesidad de escribir?”
Martes, 05 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Pasan las horas infinitas en un sillón con almohadones. Cada instante es tiempo que se va y el tiempo vale: es lo más preciado, lo único que transcurre y no regresa. Mis huesos se anquilosan inmóviles, deshabitados excepto por las letras. Las letras me salvan y ¡menos mal que están!
Agradezco el sitio que me brindan, este lugar donde las letras adquieren movimiento. Agradezco cada árbol, cada hoja, cada muro. Le agradezco al viento, al frío, al silencio, a la quietud de la naturaleza que es la única que me habla. Agradezco el coro que forman los perros, cada maullido de los gatos, cada sonido de la calle que no es ruido sino vida natural.
Agradezco esta mesa en la que escribo, este rincón con plantas, este espacio que me ofrecen. Agradezco el conjuro de lo que hay y hasta agradezco que salga la luna en un cielo límpido, transparente poblado de estrellas en esta tierra tan lejana que fantaseo que brilla para mí, para hacer posible que surjan estas letras: las que están a mi lado, las que me salvan.
05-08-2003
Domingo, 03 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Me permito reproducir aquí un extracto del libro titulado "
LAS PARABOLAS DEL PADRE ANGEL", escrito por el
Padre Angel García Rodriguez (*), Editorial La Esfera de los Libros, Madrid, 2001. Esta parábola que transcribo a continuación lleva como título "El acertijo del maestro". Espero que la disfrutéis:
Leer completo “El Acertijo del Maestro”
Sábado, 02 de abril de 2005 | Por: Sandra | Categoria: Journal du Foyer des Yeux | Artículo anterior: | Artículo Siguiente:
Estaba en un café de Córdoba capital, un café céntrico llamado "El Rodeo" cuando....
La observo de espaldas desde el arco de la tarde en una silla. Continúa sentada de espaldas mientras mi cigarrillo se apaga en el hielo. Tiene puesta una ruana de lana verde, verde musgo como la piel que lleva adherida desde hace años. Solamente se percibe la punta de un pañuelo asomando apenas, del costado izquierdo, en la solapa del cuello de su camisa a cuadros blanca y roja. Solamente se percibe el movimiento de sus brazos, de sus codos. Alza la mano derecha - lo único al desnudo de su piel - mientras habla con el hombre que la acompaña en la mesa.
Por un instante, muestra su perfil derecho. Con pudor, se anima a mirar por la ventana hacia su derecha. Tres mesas delante de la mía. Guarda su recato, su postura y escucha. Escucha hablar, mira cómo bebe un jugo de naranjas su compañero con anteojos. Continúa mostrando su perfil derecho.
La vida es oblicua, anodina, ¿gris? No lo sabe. Se reclina sobre su espalda para observar un conjunto de servilletas blancas enrollado sobre la mesa. Lo mira con los ojos fríos, ausentes como quien mira sin ver.
Se endereza en su silla, en su altura. Su mano derecha, en un gesto maquinal, describe el aburrimiento de la existencia. La costura del abrigo en su espalda, se mantiene sobre su columna vertebral cayendo torcida. Verde musgo. Está inmóvil. Imagino que casi igual que yo, excepto que mis costuras no saltan a la vista.
05-08-2003